martes, 29 de diciembre de 2009

Sierra de Córdoba.


El olvido no existe.

La belleza se añora sin cesar y se persigue:

memoria y profecía de sí misma.

La belleza es un sino, lo mismo que la muerte.


Teníamos once años,

y la palabra abril significaba

igual para los dos…


Puede el amante

dejar de amar, pero, ay, amará siempre

el tiempo en el que amó:

cuando, al amanecer,

cabía el mundo entero

dentro de una mirada;

cuando rompió a cantar

lo que no se sentía con fuerza de decir.


ANTONIO GALA

Donde habite el olvido.


Donde habite el olvido,

En los vastos jardines sin aurora;

Donde yo solo sea

Memoria de una piedra sepultada entre ortigas

Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.


Donde mi nombre deje

Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,

Donde el deseo no exista.


En esa gran región donde el amor, ángel terrible,

No esconda como acero

En mi pecho su ala,

Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.


Allá donde termine ese afán que exige un dueño a imagen suya,

Sometiendo a otra vida su vida,

Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.


Donde penas y dichas no sean más que nombres,

Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;

Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,

Disuelto en niebla, ausencia,

Ausencia leve como carne de niño.


Allá, allá lejos;Donde habite el olvido.


LUIS CERNUDA.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Flores amarillas.


Mi prado estaba lleno

de flores amarillas
y yo las arranqué.

Ya nada tengo.

Por el tallo cortado

sube una áspera savia

hasta mi corazón.

Se hace inmensa la tarde

y todo sabe a lo que pudo ser.


Carmen Martín Gaite.

domingo, 20 de diciembre de 2009

El niño de la cara susia.


Yo soy ese niño de cara redonda y sucia
que en cada esquina os molesta con su
can you spend one quarter.
Yo soy ese niño de cara sucia-sin duda inoportuno –
que de lejos contempla los carruajes
donde otros niños emiten risas y saltos considerables.
Yo soy ese niño desagradable
-sin duda inoportuno–de cara redonda y sucia
que ante los grandes faroles
o bajo las grandes damas también iluminadas
o ante las niñas que parecen levitar
proyecta el insulto de su cara redonda y sucia
Yo soy ese niño hosco, más bien gris,
Que envuelto en lamentables combinaciones
pone una nota oscura sobre la nieve
o sobre el césped tan cuidadosamente recortado
que nadie sino yo, porque no pago multas se atreve a pisotear.
Yo soy ese airado y solo niño de siempre
que os lanza el insulto del solo niño de siempre
y os advierte: si hipócritamente me acariciáis la cabeza
aprovecharé la ocasión para levantarles la cartera.
Yo soy ese niño de siempre
ante el panorama del inminente espanto.
Ese niño, ese niño,ese niño que corrompe el poema con su nota naturalista.
Ese niño, ese niño,
ese niño que impone arduos y aburridos ensayos
y hasta novelas, aún más aburridas, sobre “los bajos fondos”.
Ese niño, ese niño,
ese niño de cara airada y sucia que impone arduas
y siniestras revoluciones
para luego seguir con su cara aún más airada y sucia.
Ese niño, ese niño
ese niño ante el panorama siempre inminente
(sólo inminente)del inminente espanto,
de la inminente lepra, del inminente
piojo,del delito o del crimen inminentes.
Yo soy ese niño repulsivo que improvisa una cama
con cartones viejos y espera, seguro, que venga usted a
hacerle compañía.

REINALDO ARENAS.

martes, 15 de diciembre de 2009

Hijos del amor.


Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.


No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.


Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.


Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no pueden visitar
ni siquiera en sueños.


Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.


Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.


Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.


Khalil Griham.

martes, 8 de diciembre de 2009

Omnia vincit amor.


So if I asked you about art, you'd probably give me the skinny on every art book ever written. Michelangelo, you know a lot about him. Life's work, political aspirations, him and the pope, sexual orientations, the whole works, right But I'll bet you can't tell me what it smells like in the Sistine Chapel. You've never actually stood there and looked up at that beautiful ceiling; seen that.


If I ask you about women, you'd probably give me a syllabus about your personal favorites. You may have even been laid a few times. But you can't tell me what it feels like to wake up next to a woman and feel truly happy. You're a tough kid. And I'd ask you about war, you'd probably throw Shakespeare at me, right, "once more unto the breach dear friends." But you've never been near one. You've never held your best friend's head in your lap, watch him gasp his last breath looking to you for help.


I'd ask you about love, you'd probably quote me a sonnet. But you've never looked at a woman and been totally vulnerable.Known someone that could level you with her eyes, feeling like God put an angel on earth just for you. Who could rescue you from the depths of hell. And you wouldn't know what it's like to be her angel, to have that love for her, be there forever, through anything, through cancer. And you wouldn't know about sleeping sitting up in the hospital room for two months, holding her hand, because the doctors could see in your eyes, that the terms "visiting hours" don't apply to you.


You don't know about real loss, 'cause it only occurs when you've loved something more than you love yourself. And I doubt you've ever dared to love anybody that much. And look at you... I don't see an intelligent, confident man...


Good Will Hunting.

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA VOZ A TI DEBIDA.


No quiero que te vayas,

dolor, última forma de amar.

Me estoy sintiendo

vivir cuando me dueles
no en ti,

ni aquí, más lejos:

en la tierra, en el año

de donde vienes tú,

en el amor con ella

y todo lo que fue.

En esa realidad

hundida que se niega

a sí misma y se empeña

en que nunca ha existido,

que sólo fue un pretexto

mío para vivir.

Si tú no me quedaras,

dolor, irrefutable,

yo me lo creería;

pero me quedas tú.

Tu verdad me asegura

que nada fue mentira.

Y mientras yo te sienta,

tú me serás, dolor,

la prueba de otra vida

en que no me dolías.

La gran prueba, que existe,

de que me quiso, sí,

de que aún la estoy queriendo.


PEDRO SALINAS.